Antanas
Mockus Sivickas
Programa político
Colombia legal: por los derechos y contra los atajismos
Lo que más nos debe
unir como colombianos es ese acuerdo en torno a límites,
opciones y procedimientos llamado Constitución. Es el mejor
acuerdo logrado hasta la fecha. Y es un acuerdo en desarrollo. Colombia
legal significa compromiso con la igualdad y libertad para todos:
los “otros” también importan. Invito a hacer
de Colombia una sociedad donde “todos ponemos”. Para
desarrollar ese acuerdo que une propongo:
• Profundizar la apropiación
de los derechos con corresponsabilidad, participación ciudadana
e iniciativa regional.
•Superar de manera ejemplar
el atajismo, es decir, la tendencia a salirse de las reglas para
obtener resultados a corto plazo y con desprecio de las consecuencias
ajenas.
Estado atento justo y fuerte
Construiremos un Estado capaz de cumplir
y hacer cumplir la ley, de hacer valer los derechos y deberes, de
asegurar la provisión de bienes y servicios públicos,
y capaz de cobrar impuestos justos.
Las instituciones del Estado se articularán
para optimizar los recursos, atender efectivamente a las diferentes
poblaciones y garantizar sus derechos. Alentaré la eficiencia
institucional, la seguridad jurídica, la calidad de la gestión
pública y el ejercicio responsable de la ciudadanía
para avanzar en los derechos y el cabal cumplimiento de las obligaciones
ciudadanas. Construiremos ciudadanía a través de la
excelencia y equidad en la prestación de los servicios estatales,
incluidos justicia, seguridad y regulación. Tres políticas
centrales orientarán mi gobierno para el logro de estos fines:
• Manejar los recursos públicos
como recursos sagrados
• Equilibrar oferta y demanda
de justicia
• Consolidar la acción de la fuerza pública,
complementándola con otras formas de presencia del Estado
y de compromiso ciudadano
Productividad para las familias y
la equidad
A mayor productividad más riqueza
y más posibilidades de que la riqueza pueda ser mejor distribuida.
A su vez, una mayor equidad permite ampliar la capacidad de consumo.
Si además se estimulan el ahorro productivo y la posibilidad
de movilizar económicamente el ahorro invertido en bienes
inmuebles, se genera mayor crecimiento económico, se alienta
la productividad y se ayuda a mitigar algunos de los temores asociados
con el incremento de la productividad. Pero la productividad y el
crecimiento económico no son tareas exclusivas del estado.
Me empeñaré entonces en que sean una tarea de todos,
movilizando las familias y los sentimientos de solidaridad hacia
el aumento sostenido de la productividad. Mi gobierno pondrá
en práctica cinco políticas centrales:
• Fortalecer las reglas de juego
y la confianza
• Canalizar el gasto público
hacia áreas prioritarias: política social integral,
educación, innovación, ciencia y tecnología
• Domar la geografía
con mucha inversión privada
• Negociar bien tratados comerciales
y desarrollar la agenda interna • Manejar responsablemente
las finanzas públicas para luchar de manera sostenible por
la equidad y contra la pobreza
En resumen, se trata de ser solidarios
para aumentar las capacidades o las oportunidades. “Todos
ponemos” para el bien común y la equidad.
La fuerza de las regiones
La descentralización no es
un fin en sí misma. Está al servicio del ciudadano.
La descentralización se justifica si consigue hacer valer
los derechos del ciudadano en su territorio, si permite organizar
mejor y de manera más productiva y sostenible la acción
colectiva y si premia el aprendizaje social.
El disfrute de derechos se concreta
en las entidades territoriales. No es posible imaginar avances importantes
en derechos como nutrición, salud, educación, seguridad,
medio ambiente sano y empleo, sin acciones complementarias o conjuntas
entre el gobierno nacional y las autoridades, las empresas y las
comunidades locales. Los siguientes criterios guiarán la
acción de mi gobierno en materia de descentralización,
desarrollo regional, seguridad y equidad para todos:
•Corresponsabilidad de la nación
y las entidades territoriales en las políticas públicas
•Potenciar las ventajas comparativas y absolutas de las regiones
con criterio de corresponsabilidad.
•Promover la competitividad
regional en un marco de respeto a la diversidad cultural, al patrimonio
ambiental y a la innovación exitosa
•Sociedad ambientalmente sostenible
y más equitativa
•Entidades territoriales fuertes
para garantizar a los ciudadanos sus derechos y hacer efectivas
sus obligaciones.
•Apropiación social y
estatal del territorio.
Prácticas democráticas
y poder ciudadano.
La Constitución es el principal
referente legal para fortalecer nuestra cultura política
democrática. Las reglas centrales de esta cultura son, entre
otras, el respeto a los derechos, la rendición de cuentas,
las garantías a la oposición o a la disidencia, el
fortalecimiento de los partidos, la participación ciudadana
en los asuntos públicos, la aceptación de la autoridad
estatal, la limitación de los poderes del ejecutivo y el
uso de los procedimientos democráticos para reformar las
leyes y dirimir los conflictos entre los ciudadanos y entre éstos
y el Estado.
La autorregulación y la mutua
regulación social son condiciones indispensables para que
cualquier acuerdo político o social sea sostenible. Compromisos
previos unilaterales pueden, con su formulación y cumplimiento,
construir la credibilidad necesaria entre las partes para retomar
el diálogo razonado y el camino de los acuerdos.
La democracia deliberativa, como puente
entre democracia representativa y participativa, contribuye a construir
acuerdos basados en la discusión pública y a superar
procesos de negociación basados en la fuerza, la mutua amenaza
o las prebendas.
Fortalecer las prácticas democráticas
• Gobierno e instituciones eficientes
y eficaces que actúan conforme a la ley y muestran resultados
sostenidos en los diferentes campos de la actividad estatal.
• Consenso nacional en torno
a las reglas del juego democrático por parte de las autoridades
oficiales y las fuerzas políticas del país.
• Instituciones responsables
y receptivas a las voces de la sociedad civil.
Fortalecer e institucionalizar el Poder Ciudadano
• Fortalecer los mecanismos y las instancias de participación
ciudadana establecidos en la Constitución y la ley .
• Facilitar el ejercicio de
derechos organizativos. En particular allanar el camino político-institucional
para la creación y funcionamiento responsable de organizaciones
cívico-solidarias.
• Apoyar el fortalecimiento
ordenado, responsable y transparente del Tercer Sector en Colombia
(organizaciones de economía solidaria y organizaciones solidarias
de desarrollo) y tomar decisiones reglamentarias .
• Reconocer que las organizaciones
del Tercer Sector son parte de la creación y distribución
de riqueza y oportunidades en el país.
• Contribuir a conectar las
solidaridades, la innovación social y la innovación
empresarial (responsabilidad social Empresarial; consumo responsable;
comercio justo, inversión social empresarial etc.).
• Respetar y fortalecer el derecho
ciudadano de asociarse para perseguir objetivos que se inscriben
en un interés colectivo (solidaridad cerrada) o en el interés
general (solidaridad abierta).
• Fortalecer
el poder ciudadano de las mujeres, los adultos mayores, los niños
y los jóvenes.
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