Nombre: Movimiento
Reconstrucción Democrática Nacional
Jefe único: Enrique Parejo González, Luis Enrique Escovar
Giraldo
Dirigentes: Enrique Parejo González
Ciudad: Bogotá
Página Web: www.reconstrucciondemocratica.com
Correo electrónico: rdemocraticanacional@hotmail.com
Teléfonos: 2228646 - 2229461
Regiones con mayor presencia: Costa Atlántica, Tolima, Caldas,
Meta, Boyacá. Propuesta
política
Reconstruccion Democratica
Nacional, es un movimiento político independiente y popular
que busca la reconstrucción de la nación colombiana
sobre bases de equidad, justicia social, solidaridad, acceso colectivo
a la educación de calidad, a la cultura, a la recreación
y al trabajo digno y adecuadamente remunerado, en el marco de un
Estado Social de Derecho y, que además, adelanta una coherente
e indeclinable lucha contra la corrupción.
Para remediar el galopante
empobrecimiento y la grave desigualdad existente, propone un inmediato
incremento de la inversión social y la realizacion de obras
de infraestructura, para el desarrollo económico del país,
que tengan como propósito adicional estimular el crecimiento
del empleo formal.
Con el fin de combatir
la inequidad y la miseria en el campo, propone una reforma agraria
que garantice la propiedad comunitaria en favor de los campesinos,
de los agricultores despojados y de los desplazados por la violencia.
Dicha reforma debe combinarse con estimulos a formas asociativas
de explotación agrícola y ganadera que tengan respaldo
comercial interno y externo. En ese contexto, el desarrollo sostenible
y la preservación del medio ambiente son pilares de las acciones
que se realicen en ese ámbito.
Igualmente, respalda
la idea de que las grandes empresas inviertan en generación
de empleo estable y en financiación de proyectos productivos,
en lugar de que el gobierno se dedique a favorecer y estimular la
concentración de riqueza, las inversiones especulativas y
las grandes rentas, mediante la implantación de políticas
laborales y tributarias regresivas
Considera que el logro
de la paz con los alzados en armas, siempre que no conduzca a la
impunidad de sus delitos atroces, es un instrumento valioso para
el progreso y la integración del pueblo colombiano.
Historia
Los fundadores de
“Reconstrucción Democrática Nacional”,
en su gran mayoría, hicieron parte de la corriente disidente
del Partido Liberal que, ante el proceso de corrupción que
había invadido profundamente la estructura de ese partido,
le hizo oposición a los gobiernos liberales que, con ese
anómalo comportamiento, se apartaron de la ideología,
los programas y los compromisos del Partido con el pueblo.
Esa disidencia surgió,
primero, de las filas de los seguidores de Carlos Lleras Restrepo,
quienes fundaron un Movimiento que se llamó Democratización
Liberal y más tarde la Unión Liberal Popular, ULP.
De este último, hicieron parte destacados líderes
políticos como Luis Carlos Galán y Roberto Arenas
Bonilla, entre otros. Este Movimiento se constituyó como
una fuerza de oposición al gobierno de Julio César
Turbay, que se caracterizó por su laxitud e indiferencia
frente al más alarmante proceso de corrupción, fomentado
desde las esferas oficiales, que la historia del país haya
conocido. Tanto la Democratización Liberal como la ULP abogaron
por la moralización de las costumbres políticas y
realizaron una lucha denodada contra el clientelismo y la politiquería
y en defensa de los Derechos Humanos, cuya violaciones se habían
multiplicado.
Posteriormente y con
el mismo propósito -todavía gobernaba el país
Julio César Turbay- Luis Carlos Galán fundó
el Nuevo Liberalismo, con las mismas banderas del llerismo y de
la ULP. Quienes habíamos hecho parte de este último
Movimiento nos incorporamos a las filas del Nuevo Liberalismo para
secundar a Galán en su propósito de combatir la corrupción
y la politiquería y de fortalecer la democracia en nuestro
país.
Después del
atroz asesinato de Galán, quien había disuelto su
Movimiento para sellar la unión del Partido Liberal, a fin
de conquistar el poder en su nombre y de realizar en bien de los
colombianos sus mejores programas y propuestas, las huestes del
Nuevo Liberalismo se dispersaron y fueron a dar casi todas a las
toldas del llamado Oficialismo Liberal.
Enrique Parejo González,
después de haber sido Senador de la República por
el Nuevo Liberalismo, fue designado ministro de Justicia para remplazar
a Rodrigo Lara Bonilla, quien fue cobardemente asesinado por los
carteles de la droga. Esto ocurrió en el gobierno del presidente
Belisario Betancur. Al término del mandato de Betancur y
ante las graves y permanentes amenazas que recibía de parte
de los narcotraficantes, contra quienes desarrolló una acción
vigorosa, incluso utilizando por primera vez el instrumento de la
extradición contra ellos, el doctor Parejo fue nombrado Embajador
en un país socialista, donde fue víctima de un atentado
que casi le cuesta la vida.
En 1991, durante el
gobierno de César Gaviria, el doctor Parejo regresó
a Colombia a hacerle oposición a aquél, en particular
en relación por los programas neoliberales que adelantaba
su gobierno, por la falta de una política social eficaz para
combatir la pobreza y por la enorme desigualdad de ingresos y riqueza
entre una minoría privilegiada y la inmensa mayoría
de los colombianos, que sus políticas habían profundizado.
También se propuso combatir frontalmente la mal llamada “política
de sometimiento a la justicia” del presidente Gaviria, que
no era otra cosa que el sometimiento del Estado a la voluntad y
los intereses de los carteles de la droga.
Con esos propósitos
y con las banderas del Nuevo Liberalismo, ampliadas con propuestas
propias, el doctor Parejo y un grupo de amigos que habían
hecho parte del Movimiento de Galán y que querían
seguir siendo fieles a los ideales y principios que éste
había liderado en Colombia, fundaron el Movimiento “Alternativa
Democrática Nacional” que, luego, se llamó,
como se llama todavía, “Reconstrucción Democrática
Nacional”. Este último, fue fundado durante el gobierno
de Ernesto Samper, con el fin de seguir combatiendo los vicios de
la corrupción y la politiquería que se agudizaron
en ese período, y que se manifestaron por la financiación
de su campaña presidencial con dineros ilícitos de
uno de los grandes carteles de narcotraficantes.
“Reconstrucción
Democrática Nacional” ha entendido que la corrupción
de la política y, por consiguiente, de los gobiernos, es
de carácter estructural y que para erradicarla de la vida
nacional se requiere una alta dosis de honestidad para con el país,
una sinceridad a toda prueba y una fortaleza moral que no admite
claudicaciones ni transacciones de ninguna índole. Por desgracia,
la clase política tradicional no ha tenido esas virtudes
y ha sucumbido ante los intentos que ha habido de cambiar las costumbres
políticas. Una prueba de ello es el hecho de que el mismo
Álvaro Uribe Vélez, hoy presidente de Colombia, haya
sido militante del samperismo y que antes y durante el gobierno
de Ernesto Samper, se haya alineado con esa causa. Aunque él
también prometió un cambio de la situación
analizada, está gobernando el país con los mismos
métodos utilizados por la clase política clientelista,
que ha sido responsable de la crisis que en todos los órdenes
se está viviendo en Colombia y con los mismos vicios y corruptelas
que prometió combatir.
“Reconstrucción
Democrática Nacional” es enemigo de la acción
de gobierno de Uribe Vélez, que va orientada a favorecer
a los sectores privilegiados del país, a los cuales busca
enriquecer cada día más, al tiempo que causa el empeoramiento
de las condiciones de vida de los sectores populares y de la clase
media. Al mismo tiempo, su gobierno está llevando a cabo
una nueva versión de la “política de sometimiento
a la justicia” que desarrolló el presidente Gaviria,
pero esta vez con los narco-paramilitares a cuya voluntad está
sometiendo casi todos los resortes del Estado. Al fin y al cabo,
los paramilitares son una organización armada vinculada estrechamente
a la propiedad rural ganadera y agrícola latifundista, es
decir, privilegiados del sector primario de la economía,
que se nutre del narcotrafico, para consolidar su poder y combatir
a la guerrilla y a los sectores populares.
Los paramilitares,
federación de grupos armados de extrema derecha al márgen
de la ley; a quienes el presidente trata de favorecer con sus políticas,
han cometido los crímenes más atroces que jamás
hayan ocurrido en el país, de los cuales han sido víctimas
humildes campesinos y gentes desarrapadas del campo, asesinadas
so pretexto de combatir a la guerrilla. “Reconstrucción
Democrática Nacional” tiene entre sus principios básicos,
el de que no es lícito buscar el cambio social por medio
de las armas y la violencia. Por ello se ha opuesto a los procesos
de paz basados en la condescendencia de los gobiernos con los guerrilleros
y con sus crímenes. De otra parte, no acepta que se pueda
luchar contra ese fenómeno delincuencial, como dicen hacerlo
los paramilitares, utilizando procedimientos tan bárbaros,
y más bárbaros aún, que los utilizados por
la guerrilla y de los cuales son víctimas inocentes miles
y miles de campesinos inermes que nada tienen que ver con la guerrilla.
“Reconstrucción
Democrática Nacional” se opone a la reelección
inmediata del presidente Uribe, que es una especie de golpe contra
la institucionalidad, dado por él, valiéndose de la
circunstancial popularidad de que goza y de las mayorías
que han conformado sus amigos en el Congreso, movidos por las viejas
ambiciones de la clase política tradicional.
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